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jueves, 19 de julio de 2012

El Vaticano, en la ‘lista blanca’ contra el lavado de dinero, aunque Moneyval exige más medidas


  
ABC  |  Moneyval, el órgano de control del Consejo de Europa para la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, celebró hoy que el Vaticano haya actualizado su legislación en esa materia, pero llamó a la Santa Sede a reforzar sus organismos supervisores.


«La Santa Sede ha progresado en muy poco tiempo y ya se aplican formalmente un gran número de elementos de un régimen contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo», indicó ese organismo en su primer informe de evaluación sobre el Vaticano.

Sin embargo, añade el Consejo de Europa, aún quedan cuestiones importantes para su efectividad práctica.

«Evaluación de riesgos»

Entre esos puntos a mejorar, el informe detecta la necesidad de elaborar una «evaluación de los riesgos» relacionados con el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, algo en lo que ya trabaja el Vaticano.

Se señala además una «falta de claridad» sobre el papel, la misión, las competencias, los poderes y la independencia de la Autoridad de Información Financiera (AIF), organismo supervisor creado en 2010, después de que Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco Vaticano, fuera investigado.

Los redactores del informe recomiendan que el IOR se coloque bajo supervisión independiente, que aplique «criterios adecuado sy apropiados para los dirigentes en las instituciones financieras», informa Efe.

Adaptada para combatir el blanqueo

La legislación del Vaticano, revisada en esa materia y actualizada el 1 de abril de 2011, ha sido adaptada a la normativa del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo creado en 1989 para combatir el blanqueo de capitales, dice el informe, que precisa que «queda por demostrar la eficacia de su aplicación».

Invita al AIF a dotarse de competencias para poder cubrir también la actividad de las 46 organizaciones con fines no lucrativos que operan en el Vaticano, de forma que pueda «disponer del acceso necesario a los libros y registros financieros».

El informe pone de manifiesto que «globalmente, se han aplicado modalidades adecuadas para facilitar tanto la cooperación nacional como internacional» y celebra que la Santa Sede decidiera en enero de 2012 formar parte de las convenciones de Viena y de Palermo contra la financiación del terrorismo.

«Satifacción» en la Santa Sede

El Vaticano expresó su «satisfacción» por los resultados del informe y reiteró su intención de reforzarlas. Así lo señaló monseñor Ettore Balestrero, subsecretario para las Relaciones con los Estados («subsecretario de Exteriores»).

Balestrero subrayó que el Vaticano no es un centro financiero y que por tanto los factores de riesgo de blanqueo son «muy bajos», pero que ello no supone que no tengan que poner más cuidado en ese punto y ya lo están haciendo. Respecto al AIF reconoció que hay que potenciarla.

El sacerdote reiteró el compromiso de la Santa Sede en formar parte de la lista de Estados que respetan las normas para la lucha contra el lavado de dinero, señalando que se trata de «un compromiso moral y no sólo técnico» y a este respecto recordó los pasos dados en los últimos tiempos para lograrlo.

El 30 de diciembre de 2010, Benedicto XVI aprobó una ley, la 127, para luchar contra el blanqueo de dinero en las instituciones financieras del Vaticano, que entró en vigor el 1 de abril de 2011. Para vigilar la aplicación de esa le ley creó la Autoridad de Información Financiera (AIF).

Balestrero precisó que esa ley era un importante paso, pero que al poco tiempo se dieron cuenta de que tenía algunas lagunas y límites y que era necesario modificarla, lo que se hizo el 25 de enero de 2012, con el objetivo de hacer más efectiva la cooperación entre las autoridades internas competentes en la prevención y lucha contra el reciclaje y financiación del terrorismo.

Refuerzo del sistema

El nuevo reglamento -precisó- introduce una verificación adecuada de la clientela, la identificación de las operaciones sospechosas y refuerza la cooperación internacional, incluido el intercambio de informaciones con el extranjero.

Asimismo, añadió, en materia penal han introducido una amplia definición de los delitos de reciclaje y financiación del terrorismo, se ha reforzado los poderes de los tribunales vaticanos y se han aumentado las sanciones para los que violen esa ley. Balestrero reconoció que todavía la normativa «puede ser mejorada» y que ya han tomado medidas.

Entre éstas citó la creación de una lista de sujetos considerados como terroristas, en línea con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la revisión del ordenamiento penal, para modernizarlo y la ratificación de tratados internacionales.

«Tras la valoración (de Moneyval) reforzaremos el sistema en su totalidad. Este informe no es el final, sino el principio de nuestro constante compromiso moral», dijo Balestrero.

«Hemos puesto los pilares para luchar contra el reciclaje y la financiación del terrorismo y ahora queremos construir totalmente el edificio que demuestre la voluntad de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano de ser socios en los que puede confiar la comunidad internacional», añadió.

En mayo se destituyó al presidente del IOR

El informe de Moneyval se ha conocido dos meses después de que el pasado mayo, el Consejo Supervisor del IOR destituyera de manera fulminante al presidente de la entidad, el italiano Ettore Gotti Tedeschi, «por no haber desarrollado funciones de primera importancia para su cargo» y al estar «preocupado» por su gestión.

Gotti Tedeschi es investigado desde septiembre de 2010 por la Fiscalía de Roma por supuesta violación de la prevención del blanqueo de dinero por operaciones bancarias que preveían la transferencia de 20 millones de euros a la JP Morgan de Fráncfort y de otras tres entidades a la Banca del Fucino.

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