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martes, 3 de julio de 2012

¡Vamos a sacar la basura!



”Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes". 1 Pedro 5:7
 Lo recuerdo como si fuera ayer, la campana que sonaba fuertemente como si alguien corriera por el barrio anunciando la inminente llegada del camión de la basura. Esto fue planeado para darnos el tiempo suficiente para recoger todas las bolsas y latas de basura, y queden en la acera listas para ser levantadas en el camión.

Muchas veces, nos las arreglamos para escuchar la campana con mucha anticipación a la llegada del camión, y la tarea se llevaba a cabo en silencio y en orden. Otras veces, nos tomó por sorpresa y corríamos salvajemente por la casa tratando de conseguir todos antes de que el camión de la basura pasara. Algunas veces el camión no pudo recoger a tiempo toda la basura. Cuando eso sucedía, la basura se acumulaba hasta el día siguiente. ¡Es muy desagradable vivir con la basura!

Lo mismo ocurre en nuestras propias vidas. Tenemos todo un equipaje emocional que hemos recogido a lo largo de los años. Por ejemplo, cuando alguien nos causa dolor y heridas en nuestro corazón que no se sanan, se puede empezar a albergar malos sentimientos en algún rincón de nuestra alma. O tal vez nos tomamos el tiempo para hacer algo bueno para alguien a costa de mucho esfuerzo, e incluso sacrificio personal, y ni siquiera recibimos un simple "gracias". Otras veces, sentimos dolor porque alguien nos falla, tal vez se olvidaron de alguna fecha especial para nosotros, cumpleaños, aniversario, etc. Con los años todo ese dolor se puede acumular, la desesperación, el desaliento, el resentimiento, la envidia, la ira, la rabia, la decepción, y miles de sentimientos negativos que empiezan a llenar nuestro ser con el olor de la amargura y el odio. No vayas por ahí con eso en tu vida. ¡Vamos a sacar la basura!.

El otro día, sentí una gran tristeza al leer un artículo en mi periódico local acerca de dos personas en un semáforo, que se alteró tanto uno con el otro, porque ninguno de los dos quería ceder el paso a la otra. Ellos comenzaron a gritar y maldecir el uno al otro, al punto de detener todo el tráfico. Luego procedieron a salir de sus coches y la lucha se intensificó hasta que llegaron a las manos. Una vez llegado a ese punto, no pasó mucho tiempo para que tomen armas y uno terminó con la vida del otro. No tengo ninguna duda de que ambos individuos habían acumulado una gran cantidad de equipaje emocional que no se habían molestado en tirar, y cuando uno menos se lo espera, todo ese equipaje y agobio nos destruye. Ya no podían soportar el peso de todo ese dolor, la amargura y los problemas de la vida. Ellos murieron consumidos por su amargura terrible, dejando a sus familias y seres queridos en el dolor, y todo porque no descartaron su basura emocional.

¿Cómo nos deshacemos de nuestro bagaje emocional o rechazo? Mi primera sugerencia es que cada día nos debemos decidir a deshacernos de él para que no se acumule. Cada día, antes de acostarse, asegúrese de que están en paz consigo mismo y con todo el mundo en su vida. Es mucho más fácil sacar la basura en pequeñas porciones que esperar hasta que sea demasiado para usted llevar tanta carga. Cuanto antes trate con el dolor, la desilusión, el resentimiento o el odio, más pronto vamos a recuperar nuestra paz. Obviamente, algunos acontecimientos en la vida requieren un proceso más largo o más lento en sanar. Un divorcio, el abandono, la decepción en el amor, la muerte, el fraude y la traición son todas las circunstancias que causan las emociones dolorosas e imprevisibles. Estas son las emociones que muchos de nosotros no podemos manejar por nosotros mismos. Para muchos, será necesaria la ayuda profesional y una firme determinación de no permitir que el dolor y la amargura se acumulen, y nos roben la alegría y el amor por la vida.

Aquí hay algunos pasos prácticos que puede seguir:

1. Ore. Cuando confiamos nuestras vidas a Dios, nos damos cuenta de lo pequeño que nuestro problema es cuando se compara con su grandeza y vemos todo lo demás desde su perspectiva.

2. Haga una lista de los acontecimientos o las personas que han causado más dolor y añada todos los detalles que pueda recordar. A continuación, escriba una carta a esa persona acerca de la situación y de sus sentimientos y hágale saber de forma definitiva que usted los perdona. Luego, destruya la carta. Asegúrese de que nadie más sería capaz de leerla. No queremos hacer daño a nadie con lo que no hace daño.

3. Ejercicio. Haga ejercicio para su sistema cardiovascular. Esto le ayudará a deshacerse de toda esa basura emocional a través de sus poros.

4. Busque el consejo de alguien que sea imparcial a la situación y que es capaz de dar un buen consejo. Muchas veces, confiar en alguien y compartir nuestro dolor con alguien más amargado que nosotros, y todo lo que logramos es pero aun.
               

"Ding ding ...". ¿Qué es ese sonido? Es el sonido de mi campana imaginaria que anuncia la llegada inminente del camión de la basura emocional. Disfruta de este momento, recoge toda la basura emocional, y vamos todos a ayudar y asegurarnos de que estamos completamente libres. ¡No deje que pase mucho tiempo o es posible que pierda el camión de basura!

Por Marcos Witt
Fuentes: Avanza Por Más

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