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miércoles, 25 de febrero de 2015

Elimina las Distracciones para que puedas Escuchar a Dios


 BY RICK WARREN — Dios quiere hablarte. Pero primero tienes que eliminar las distracciones para que puedas escucharlo.


 No puedes oír a Dios cuando tu mente está llena de preocupaciones, planes y  actividades. No puedes oír a Dios cuando tu mente está llena de programas de TV, Internet y celular. En muchos de ustedes, hay demasiado ruido que les impide escuchar a Dios.

Este es un suelo con hierba mala. En Lucas 8:7 Jesús dice “Otra parte cayó en medio de los espinos; y los espinos, al crecer con ella, la ahogaron”.  Observa que la semilla empieza a crecer; pero después de un tiempo la maleza la ahoga, y por tanto nunca dará frutos.

En el versículo 14 Jesús explica el significado. “Las semillas que cayeron entre espinos son como aquellos que oyen el mensaje, pero yéndose dejan que las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida los ahoguen, y no dan fruto.”

Una de las más grandes distracciones que nos impide escuchar a Dios son nuestras ocupaciones.  Muchas personas confunden actividad con productividad; pero esto no es lo mismo. Puedes ir y venir pero no llegas a ningún lado, sólo estás dando vueltas y vueltas. Si siempre te mantienes ocupado pero realmente no ves ningún  progreso en tus actividades, entonces no habrá ningún fruto en tu vida.


Existen tres clases de hierbas malas que tienden a borrar a Dios de tu vida.

La primera es la preocupación. La palabra “preocupación” realmente significa “ir en diferentes direcciones” Olvidas a Dios porque  estás lleno de ansiedad y súper estresado.

La segunda es ganar dinero. Puedes estar tan ocupado trabajando para ganar dinero que te olvidas de Dios. Te dedicas a trabajar un día completo, regresas agotado a la casa, luego, llega la mañana siguiente y sigues haciendo lo mismo. Estás tan ocupado haciendo tu vida, que no estás haciendo una vida con Dios.

La tercera es el placer. ¿Qué hay de malo con el placer? Nada – excepto que cuando estás tan ocupado persiguiendo la diversión te olvidas de Dios.

Hay muchísimas clases de malezas. Una hierba mala es cualquier cosa que toma el primer lugar en tu vida en vez de Dios. Una hierba mala es cualquier cosa que llega a sacar a Dios de tu agenda.

¿Con cuánto esfuerzo crecen las hierbas malas? Ninguno. Las hierbas malas son señales de negligencia. Cada vez que tienes desidia de tener un tiempo con Dios y con tu grupo pequeño, ¿Adivina que pasa? La mala hierba va empezar a crecer en tu vida. Puede que no sean estas tres mencionadas; pero habrá alguna. Ellas van a ir creciendo hasta estrangular, acabar con tu vida espiritual.

Dios está tratando de contactarse contigo. ¿Está recibiendo la señal de ocupado? Tienes que ser proactivo y eliminar las malas hierbas de tu vida, entonces Dios puede hablarte y producir frutos en tu vida.


Reflexiona sobre esto:

¿Qué dice tu agenda sobre lo más importante para ti?

¿Cuáles son las otras hierbas malas que has permitido que crezcan en tu vida y que ahogan las oportunidades de escuchar a Dios?


¿Cómo puedes ajustar o eliminar actividades de tu agenda para que puedas tener más tiempo con Dios y más tiempo en desarrollar tus relaciones?

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