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jueves, 5 de febrero de 2015

Tú eres la obra Maestra de Dios


 BY RICK WARREN — La razón por la cual eres de gran valor es por lo que Dios dice de ti, no por lo que otras personas digan.

 Muchas personas no tienen autoestima. Ellos no se sienten bien consigo mismos porque siempre están intentando mejorar su ánimo por la clase de ropa que visten, el tipo de auto que conducen y las cosas que dicen. Esas personas siempre intentan levantarse a sí mismos como una forma de sentirse mejor pero es porque ellos no se aceptan como son realmente –lo cual es rebeldía contra Dios.

Si Dios quisiera que fueras otra persona, no existirías. ¡Pero Él te quería a ti! El hizo que fueras lo que eres. El verdadero auto estima viene de tres factores:

Dios te creó.
Jesús murió por ti.
El espíritu de Dios vive en ti.

La Biblia dice que “Somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás.” Efesios 2:10 (NTV). El nuevo testamento fue escrito originalmente en griego. La palabra griega para “obra maestra” es “poema”. La misma palabra que tenemos en español. Dios dice: “Tu eres mi poema. Tú eres mi obra maestra. No quiero que copies a nadie más. He puesto dones en ti –corazón, habilidades, personalidad y experiencias- y quiero que los uses”. Tú vales por lo que Dios ha dicho y hecho por ti.


No solo eres deseado; ¡eres necesario! La Biblia dice en 1 Corintios 12:4-6 “Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos” (NVI).

Eres necesario. Eres necesario en tu iglesia. Eres necesario en tu comunidad. Eres necesario en este mundo. Si no fueras necesario, Dios no te hubiera hecho. Él no te creó solo para que te sientes, te alimentes y te amargues. Él te trajo para hacer una contribución con tu vida. Y todos somos necesarios.

No hay gente pequeña en la familia de Dios, cada parte es necesaria. ¿Sabes cuál es la luz más importante en mi casa? No es el gran candelero en el comedor. Es la pequeña lamparita de noche que enciendo cuando necesito levantarme e ir al baño a mitad de la noche, para no tropezarme.

Cada parte es importante. Tú eres importante. Tú vales por lo que Dios hizo y pagó un gran rescate por tu vida cuando él envió a su hijo, Jesús, para morir en la cruz por ti.

Reflexiona sobre esto:

¿Cuál es tu parte en la iglesia? ¿En tu comunidad? ¿En el mundo? ¿Cómo lo estás cumpliendo?

¿De qué manera has intentado aumentar tu auto estima?

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